Quieres, ¿pero no puedes cumplir con tus propósitos? Descubre aquí el por qué

Por qué no puedo cumplir con mis propósitos

Ya estamos en Febrero y descubres que no has podido cumplir tus propósitos, ni tan siquiera durante un mes.

Sí, me refiero a los propósitos de año nuevo.

Y quizás te sientas frustrado, confuso y pienses que es mejor dejarlo, ¡al carajo todo!

“No quiero saber ni de gimnasio, ni de dieta ni de obligaciones”.

Así te quitas la presión y vuelves a estar disimuladamente insatisfecho bajo una capa de aparente tranquilidad.

Acabas de volver a tu zona de confort, a ese lugar cómodo que ya conoces.

Y si te cuento todo esto es porque yo he estado ahí, ya que todo este tema está muy relacionado con los hábitos.

¡Ojo!, no soy perfecta, y mucho menos con mis hábitos. Los hábitos son de las cosas que más me están costando cambiar pero poco a poco si he podido dejar hábitos nocivos y si estoy cambiando hábitos teniendo en cuenta mis valores y propósitos.

Pero durante años y años no he podido cambiar nada, no podía cumplir con mis propósitos de año nuevo ni de ningún año 😛 , así que sé de buena mano por todo lo que estás pasando.

Si este es tu caso vamos a ver qué cosas pueden estar pasando para que tengas ganas de abandonar tus propósitos:

Cómo cumplir con tus propósitos

1ªIdentifica tu para qué

¿Para qué quieres alcanzar tu propósito?

Probablemente para estar más sano, para ser mejor persona, para comprometerte contigo mismo, para dejar de fallarte, para cuidarte o para llegar a un objetivo.

¿Puede que sea alguno de estos? ¿Pero cuál es el tuyo? ¿Para qué quieres alcanzar ese propósito?

¿Cuál es tu objetivo?

Todo eso tiene mucho que ver con tus valores, así que vuelve a este post e identifica cuáles son tus valores principales.

¿Qué valores te mueven a cumplir esos propósitos?

¿Los estás aplicando ya en tu día a día? Cuanto más te acerques a ellos más estarás viviendo acorde contigo mismo, deja que te guíen y podrás hacer las cosas con más ganas y motivación.

Ten presente tu valor y hónralo. Piensa en el valor que hay detrás de tu propósito, por ejemplo:salud, amor propio, compromiso. Ten presente cual es el valor que te mueve y hazle honor.

Si cada día piensas desde donde vives, que valor vas a poner en práctica, lo tendrás siempre presente y te tendrás siempre presente a ti, ya que los valores están muy relacionados con tu esencia . En el fondo te estarás honrando a ti mismo.

2º Menos es más

Te has apuntado al gimnasio, has comenzado la dieta y has decidido que como a partir de ahora vas a ser súper sano te deberías levantar a las 6 de la mañana.

Llevas unos días con este ritmo vertiginoso y el cuerpo no te da para más y un buen día te despiertas a las 12…”Bueno, es mejor dejarlo todo”- piensas, “nunca voy a ser capaz de seguir con ese ritmo y de ser tan sano. Esta vida no es para mí”.

Pues amigo aquí está claro que tienes demasiados propósitos. Haz algo que sea sencillo de implementar para ti ahora mismo. Si te ves abrumado elige una sola cosa. Una sola. Deja que se implemente en tu vida y luego añádele la otra y así poco a poco irás avanzando e integrando nuevos propósitos en tu vida.

3º Ten en cuenta cómo se construyen los hábitos

Los hábitos son comportamientos que ya tenemos de tal forma integrados que los hacemos de forma automática, sin pensar.

Después de un tiempo realizando una acción, esta se queda grabada en la mente y se hace desde nuestro subconsciente, por lo que no lo pensamos.

Es como conducir, nos cuesta aprender cada cosa pero después todo se hace de forma automática.

El objetivo consiste en ahorrar energía a tu cuerpo y mente.

Si puedes mantener unos hábitos en el tiempo, estos pasarán a tu subconsciente y ya no tendrás que preocuparte de ellos, así que la resistencia aparecerá al principio y créeme será difícil de lidiar pero un tiempo después desaparecerá porque ya habrás integrado el hábito.

Algunas personas dicen que son 21 días, otros más. Supongo que depende de la persona pero el caso es que después de un tiempo no tendrás que preocuparte más por este hábito, será algo natural que harás de forma automática.

4º Identifica tu autosaboteador

¿Quién es ese personaje que te está limitando?

por qué fallo en mis propositos

¿El don pasota? “No quiero saber de nada no me toques las narices”, también conocido por no me cuido a mí mismo.

¿La doña perfecta? “Hasta que los planetas no estén alineados no lo puedo hacer, creo que tendría que empezar otra vida para hacerlo todo bien,” también conocida por no me permito mejorar, ser libre y así tengo la excusa perfecta para no hacer nada, porque total no va a quedar bien.

¿El perezoso? “Buah me da una pereza hacerlo que no te imaginas”, también conocido por quizás no sea realmente importante para mí, no es algo que merezca la pena o tengo miedo de salir de mi zona de confort.

Bueno creo que te haces una idea, ¿verdad? La cuestión es ¿cuánto les permites a estos señores que controlen tu vida?

¿Por qué le dejas tanto espacio? ¿Por qué pueden acallar tu voz de valiente y de hacedor? ¿Crees que son más fuertes que tú?

Ahora bien identifica ¿en qué situaciones has podido vencerlo? ¿Cómo y por qué? ¿Cuál era tu motivación?

¿Crees que puedes aplicar lo mismo en esta nueva situación?

¿Qué es lo que estás dispuesto a hacer para vencerlo? ¿Qué es lo que has hecho en esa situación para vencerlo?

¿Crees que está bien planteado tu propósito? Lo que me lleva al siguiente punto.

5º ¿Lo quieres de verdad?

¿De verdad que quieres ese propósito en tu vida? Porque quizás no lo quieres DE VERDAD.

Este artículo de Ángel transmite muy bien esa falsa ambición.

¿Lo quieres o no lo quieres?

¿Y qué precio estas dispuesto a pagar por ello?

Si lo quieres tienes que ir a por todas, pero sin fustigarte por haber fallado un día.

Dándote permiso de seguir intentándolo, de no desistir en el primer obstáculo ni en ninguno, porque créeme en cualquier cosa que hagas van a surgir obstáculos, ¿Por qué piensas que con los propósitos es distinto?

Tienes que generar el compromiso contigo mismo de que lo harás sí o sí.

Paga el precio y disfruta de tu recompensa, que realmente es increíble. Podrás mejorar tu autoestima, tu poderío y tu confianza. Podrás sentirte fuerte, capaz, valiente y llevar estas sensaciones a todas las áreas de tu vida.

¿A que vale la pena?

6º Identifica tus creencias limitantes o conflictos y actúa

Por ejemplo “quiero ir al gimnasio todos los días pero es muy difícil solo muy pocos lo consiguen”.

“Quiero ir al gimnasio todos los días pero me aburre enormemente”.

“Quiero hacer dieta pero lo paso fatal”.

+Cambia tu lenguaje

-Hay mucha gente en el  gimnasio que es constante

-Todo es fuerza de voluntad

-Es algo que se puede trabajar

-Puedo hacer dieta comiendo cosas que me gustan

-Me encanta entrenar o comer sano

-Etc

Cambiando tu lenguaje te ayudas a pensar de otra forma, abres tu mente a otras posibilidades y te sientes mejor contigo mismo, también te estás hablando mejor a ti mismo.

+Cambia tu perspectiva

Quizás lo que necesitas es hacer algo que no te aburra o que te resulte un sacrificio.

Por ejemplo si te aburre el gimnasio pero te encanta bailar, ¿Qué haces aquí? ¿Por qué no estás bailando todavía?

¿Puede que hayas cogido el propósito de otros?

+Prepárate y visualízate

Esto es una técnica que a mí me ayuda mucho.

Si, por ejemplo, tu plan es salir a correr por la mañana puedes dejar la ropa preparada la noche anterior. Puede parecer algo insignificante pero ya le has transmitido a tu mente tu intención.

Antes de dormirte imagínate despertando por la mañana a la hora que deseas y cumpliendo con tu propósito, cuando te levantes puedes repetir la visualización.

+Conéctate

Conéctate con tu energía hacedora, recuerda otras situaciones en las que la has tenido y siéntela en ti.

Piensa en ¿qué haría la persona que tú quieres ser con ese propósito? ¿Que pensaría? ¿Se estaría hablando mal a sí misma y poniéndose limites o estaría empoderada?

Conéctate a su forma de pensar y actuar desde ahora.

+Usa la imaginación

Puedes imaginar que estás en un viaje de descubrimiento hacia ti mismo, que te estás poniendo a prueba, en una misión espacial o en un apocalipsis zombi como el que comenta Rubén, para adelgazar. Lo importante es que te sirva a ti.

¿Cómo lo ves? ¿No te parece más divertido?

7º Entrena tu compromiso

Piensa en tu para qué, motívate e empodérate para entrenar tu compromiso.

Porque no siempre vas a tener ganas de hacer cosas, ni siempre vas a estar motivado.

Entrena tu compromiso con actividades que ya tengas o con alguna que te dé realmente mucho placer aunque no te apetezca.

Consejo de una ex procastinadora crónica (sí sí yo misma), valórate y adquiere compromiso contigo mismo.

¿Te das cuenta de que tenemos más compromiso con el jefe o con el trabajo que con nosotros mismos?

Pues eso es que te falta compromiso.

Una buena técnica es la de hablarte delante del espejo, mirándote a los ojos, y decirte porque te comprometes contigo mismo.

Y si te cuesta adquirir compromiso contigo mismo, ¿hay algo o alguien por los cuales si lo harías?

Por ejemplo a mí me ayuda mucho tener el blog para entrenar el compromiso conmigo misma y con los demás y también me sirve para motivarme.

8º Cualquier día es un buen día para empezar

Cualquier día es un buen día para introducir propósitos que deseas en tu vida y para sentirte mejor contigo mismo. No hace falta volver al 1 de enero o esperar al año siguiente, puedes empezar hoy.

Déjame que te haga una pregunta:

¿Quieres seguir igual que siempre? Te lo voy a poner de otra manera.

¿Quieres atraer las mismas situaciones de siempre? ¿Y sentirte de la misma manera?

¿No? Pues tú tienes el poder de cambiarlo todo. Es tan solo tu decisión, así que si es lo que quieres, ¡ve a por ello! Que no te detengas a ti mismo. Date una nueva oportunidad.

Sé que es un post un poco cañero pero con que te haga pensar un poco me doy por satisfecha. De verdad espero que te sea muy útil y que te ayude a replantear tus propósitos.

Todo lo que he escrito son cosas que me han ayudado a mí misma y que espero te puedan ayudar a ti.

Si crees que le puede servir a alguien más compártelo aquí abajo 😉 ¡Muchas gracias!

 

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Comentarios

  1. ¡Me encantó el post Pamela!
    Me siento muy identificada… me propongo un montón de cosas y la pereza y el autosaboteador se me comen. Me hace pensar que tal vez planeo pensando en el “tengo que hacer algo” y no sintiendo lo que quiero hacer.
    De nuevo, la mente puñetera que manipula el sentir y acalla el corazón…! Aix!

    Tendré en cuenta tus recomendaciones y las pondré en práctica. A ver si así logro lo que (creo) que quiero, realmente 😉

    Un hondo abrazo,
    Alba.

    1. Pamela

      Hola bonita!

      A mí también me pasa 🙂 pero puede que sirva de filtro a las cosas que al final no son tan prioritarias o importantes, porque estoy segura de que haces muchas cosas venciendo tu pereza y tu autosaboteador. Con tu blog, por ejemplo, haces muy buen trabajo, se te nota la dedicación y el cariño que le pones, a mí me inspiras mucho.

      Lo que realmente quieres hacer no cuesta tanto ni te hace pensar tanto en el “tengo que” o “debo”.

      Lo importante es darse cuenta y tomar consciencia de que esto pasa y por qué y si sirve de filtro o nos limita y cuánto nos impide de lograr nuestros propósitos.

      Sí, todo está muy relacionado con la mente y cómo la utilizamos o cómo la dejamos que nos utilice.

      Jejej muchas gracias guapa por tener en cuenta las recomendaciones y por comentar! 😉

      Un fuerte abrazo!

      Pamela

  2. Hola Pamela.
    ¿Acaso puede existir alguien que no haya sentido esto alguna vez? Cierto es que hay personas que acallan esa voz en su nuca, pero el resto de los mortales que aspiramos a obtener mejores versiones de nosotros mismos nos ocurre.
    En mi caso me fijo mil propósitos pensando en que cumpliré 100. Luego termino cumpliendo 10 y 5 de ellos mal. Pero al menos he añadido cosas nuevas que deseaba.
    El lado oscuro de esto es la ansiedad que te puede generar como seas un poco obsesivo, como yo. Pero para eso también tienes recetas por aquí.
    Gran trabajo en este artículo.
    Un abrazo!

    1. Pamela

      Hola Rubén!

      jjejej no lo sé 🙂 pero muchos lo hemos sentido alguna vez y me atrevería a decir que más de una.

      Cuando sigues con lo de siempre es más fácil acallarla, pero cuando quieres lograr algo vaya si aparece 🙂

      Te entiendo, yo también lo hacia y cada vez intento centrarme más o por lo menos no sentirme mal por no poder hacerlo todo. También tengo cuidado en como me hablo a mi misma.

      Porque al final si haces 5 cosas estas te están indicando cuales son realmente tus prioridades y quizás saberlo te puede ayudar a estar más tranquilo y a dedicarte a ello.

      Espero que te pueda ayudar! 😉

      Muchas gracias por pasarte y por aportar!

      Un abrazo,

  3. Hola Pamela

    Muy muy buen post. Mira que yo también he tratado el tema de los propósitos de nuevo año pero tu enfoque y recomendaciones están genial.
    De nuevo creo que la palabra clave es COMPROMISO. Como bien dices, nos comprometemos más con nuestros jefes que con nosotros mismos. ¿Tiene eso algún sentido?
    Quería preguntarte si tú personalmente has hecho este año una lista de propósitos 🙂

    Por cierto, va directo a las Redes Sociales. Voy a compartirlo ahora mismo. Mis felicitaciones por el artículo.

    ¡Un abrazo!

    1. Pamela

      Hola Miguel Ángel,

      ¡Muchas gracias! 🙂 Pues nada te invito a que nos dejes el enlace de tu artículo, seguro que es muy interesante y que puede complementar este 🙂

      Para mí el compromiso también es sin duda una de las palabras clave. También el querer ese propósito de VERDAD y estar dispuesto a pagar el precio.
      No tengo una lista específica detallada en plan las 10 cosas que quiero este año pero sin tengo definidos varios propósitos relacionados con mis valores y con las áreas que considero importantes y prioritarias: la salud/bienestar, el blog y la ayuda. De momento los estoy cumpliendo por lo que estoy muy contenta, eso sí hay cosas que tienen otra forma y otras que tardan un poco más de lo que pensaba pero no pasa nada, trato de hablarme bien y de tener paciencia porque aunque mis propósitos no son muchos tampoco dispongo de todo el tiempo para realizarlos así que poco a poco. Una vez que adquieres el compromiso es todo mucho más fácil pero no hay que fustigarse por fallar un día o por no hacer todo lo que tenías que hacer, solo seguir ahí día tras otro.
      ¿Y tú tienes una lista?

      ¡Muchas gracias por tu comentario y por compartirlo!

      ¡Un fuerte abrazo!

      Pamela

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