¡Vamos a hacer ejercicio! ¿Te apuntas? 💪

Amo Navidad y toda la festividad que representa el año nuevo.

Pero si hay algo que lamento cada vez, son los kilos demás que tomo sin duda alguna.

Antes de llegar allí, ¿cómo te ha tratado este 2021 hasta ahora?

¿Has tenido problemas con algo o alguien?

La verdad, quiero comenzar mi primer blog de este año deseándote lo mejor, enviándote muchas buenas vibras y agradecerte por comenzarlo con nosotras nuevamente 😊

Con eso dicho, ¿tienes alguna meta para este nuevo año?

Todos las tenemos, pero al no ser iguales todo el tiempo, siempre tenemos que buscar un camino diferente para conseguirlas.

Mientras que otras pueden ser alcanzadas con algo muy similar a una guía.

Ahora, debes estar pensando, “¿pero que tiene todo esto que ver con los kilos demás en el inicio?”.

En esta ocasión, lo tienen que ver todo.

Quise probar algo distinto justo esta semana, pero hay un buen trasfondo para ello.

Para nadie es un secreto que ejercitarse es sin duda una de las metas que más del 50% de la población se pone anualmente.

Y también la que la mayoría falla una y otra vez.

Si te incluyes en ella o eres alguien que sólo espera conservar el hábito, ¡vamos que tú puedes!

Pensé en todo esto al momento de iniciar mi rutina hace un par de días cuando comencé a decir “no” a la comida.

Y cabe destacar que ya me siento muchísimo mejor de nuevo.

Claro, algunos kilitos siguen allí, pero recuperando mi peso sí estoy.

Con todo esto, sólo pensé en que sería una buena idea hacer un plan juntos y que este incluyera un buen hábito:

Ejercitarse.

Así que, ¿qué tal te suena que nos ayudemos mutuamente?

No importa si no tienes kilos demás, si ya haz comenzando a hacer ejercicio o si nunca lo hiciste y no te propusiste hacerlo.

Quiero que crees este nuevo hábito.

Y quiero que lo crees o continúes teniendo un solo propósito en mente: mejorar tu salud.

El ejercicio es la clave para sentirte bien no sólo físicamente sino también ahí arriba en tu cabecita.

Te sorprendería cuántos puedes ayudar a tu mente con un par de horas a la semana donde no consigues trabajar tu cuerpo sino también a ella.

Pero, ¿qué puedes hacer si nunca has podido crear un hábito?

O, quizás, estás teniendo dificultades para retomarlo o continuarlo.

Hoy quiero compartirte algunas ideas de rutinas que pueden ayudarte, unos vídeos que me han servido muchísimo­ y un par de consejos para que te animes y des el primer paso.

Y también todos los que tienes por delante 😉

“¡Quiero hacer ejercicio!”: ¿Cómo puedes comenzar?

Todos hemos tenido esa motivación de un día despertarnos y, ya sabes, salir a correr o hacer un poco de cardio en casa.

A veces incluso tomamos la cuerda o pesas que teníamos abandonadas en una esquina de la habitación.

A lo que quiero llegar es que siempre hemos tenido una iniciativa, pero nunca solemos continuar.

Pero bien es cierto que el simple hecho de tenerla no es tan fácil cuando estás considerando volver a ello.

En mi caso, me sirve un montón ver aquellas personas sanas e incluso con un físico que moriría por tener.

Ojo, no se trata de que odies tu cuerpo y te desanimes porque no te ves así.

En su lugar, se trata de que pienses, “yo también puedo verme así”.

Créeme, me funciona siempre.

La idea es que busques algo o incluso alguien que consiga motivarte para ponerte en ello.

La iniciativa llegará más pronto y fácil de lo que crees; el problema será conservar la motivación.

Uno, dos, tres, máximo 7 o 10 días es lo que suele durar el promedio.

Después de eso, siempre hay una excusa para no hacerlo y tendemos a olvidarnos de la simple idea de ejercitarnos.

Bueno, a partir de hoy le dirás adiós a ello.

Quiero que tomes ese pequeño “algo” o a ese “alguien” que logra motivarte y lo tengas constantemente presente.

Hoy comienzas a ejercitarte con un poco de trote o caminata.

Mañana con un poco de pesas o estiramientos y ejercicios prácticos.

Pasado mañana, continúas con una rutina que alguien pudo darte, que encontraste por Internet o repites los mismos ejercicios que llevas haciendo.

Aunque no lo creas, comenzar no es lo difícil.

El desafío es realmente afrontar y continuar con todo lo que se viene.

3 pensamientos al hacer ejercicio—y que te dificultan continuar

No tienes que negarlo: piensas que, al empezar a hacer ejercicio, verás resultados en tan solo unos días.

Todos hemos estado allí y el que te diga que no está en un gran error.

La verdad es que todos somos conscientes de que los resultados se muestran más a largo plazo.

Al menos, la mayoría de ellos.

Sin embargo, es común aburrirse de ello cuando no ves algo en ti que te motive a continuar.

Por eso este es el primer pensamiento que tienes y te ha detenido una y otra vez de continuar.

Lo sé porque he estado allí muchísimas más veces de la que me gustaría admitir.

Y lo cierto es que no hay otra forma de superarlo más que hacerte a la idea de que tus resultados no aparecerán de la nada.

Quizás nunca has escuchado esto o, por lo contrario, lo has leído y escuchado de alguien muchas veces:

Tu mente es importante para hacer lo que sea, incluido ejercitarte.

Si tienes una mentalidad de “esto no está funcionando”, “no veo resultados”, “estoy perdiendo el tiempo”, y poca paciencia sumado a eso, no llegarás a nada.

Por otro lado, el segundo pensamiento es otro que no sólo produce que no continuemos, sino que resultemos heridos en el proceso:

“Yo puedo con todo ese ejercicio”.

Hay dos extremos al iniciar e incluso cuando ya llevas varios meses o años en ellos.

Uno es saber cuándo puedes hacer y continuar algo.

El otro es cuándo NO puedes hacerlo.

Si eres alguien que nunca ha ejercitado constantemente, que perdió el hábito hace incluso semanas, no esperes hacer todo lo que ves en Internet.

Sí, los vídeos son muy buenas referencias, pero cuando no sabes muy bien tus límites o hasta dónde debes llegar, sueles no tener un control.

Y créeme, el ejercicio requiere control.

No puedes hacer las 100 flexiones que viste en esa rutina, no puedes con 30 minutos de cardio intenso y así con muchas otras cosas.

Tienes que buscar ejercicios que se adapten a tu condición física actual y también a la mental.

Exigirnos mucho no sólo nos termina lesionando, sino también a defraudarnos cuando ni siquiera es el caso.

¿A qué me refiero con defraudarnos?

Cuando no logras terminar la rutina entera del vídeo que viste.

Pero no porque no tengas motivación, sino porque simplemente es mucho para ti.

Todo esto se junta y, ¿cuál crees que es el resultado?

Desmotivación total a continuar porque piensas que, si no haces eso, no hay caso.

Finalmente, el tercer pensamiento es más hacía un, “no necesito esforzarme tanto”.

Cuando inicias e incluso si tomas unos ejercicios nada más para mantenerte en forma, necesitas exigirte un poco más de lo normal.

No te estoy diciendo que vayas de una vez a por todo, eso contradice lo anterior.

Pero sí que pienses que el tomarlo siempre a la ligera hará que no haya resultados.

Tengo un amigo muy cercano que cada vez que iba al médico le pedían ejercitarse.

Además de tener un poco de sobrepeso, ciertas condiciones de salud comenzaban a verse reflejadas.

Siempre lo he animado a que inicie, coma más sano y se tome seriamente el tema de ejercitarse.

Y siempre ha iniciado, pero nunca continuado.

“No necesito matarme tanto”, “con caminar 30 minutos diarios es suficiente”, “ya estoy haciendo la dieta”, “no es necesario esforzarme tanto”.

No me tomes a mal, todos tenemos nuestro propio ritmo.

Si quieres comenzar con 5 minutos diarios, eso es genial con tal de que tomes la iniciativa.

Pero si quieres ver resultados e incluso mantenerte, tienes que aumentar ya sea el tiempo o la intensidad de los ejercicios.

Si hay un consejo que puedo darte desde ahora es: comienza tomándolo totalmente en serio.

El caso de mi amigo ha sido todo un reto.

Y él incluso reconoce que ha sido más que su error.

Siempre cae de nuevo en los malos hábitos, no consigue resultados y tampoco continúa los ejercicios.

Esforzarte no tiene que ser dar todo de ti cada día de tu vida, pero sí poner el esfuerzo mínimo necesario.

Aumenta lo que haces con regularidad y entiende que la misma rutina por meses no es suficiente.

5 consejos para comenzar a ejercitarte y mantener la rutina

Ya hemos hablado de cómo comenzar, pero realmente quiero darte algunos tips que pueden ayudarte como un conjunto de motivación.

  1. Piensa en ello como un hobby, no una obligación

Si bien muchos comenzamos porque “tenemos que”, hacer ejercicio se vuelve imposible al verlo como algo mandatorio.

Te levantas todos los días o a la hora de hacerlo, simplemente no tienes ganas.

Todos sabemos que odiamos—a cierto grado—hacer algo a lo que estamos obligados.

Y que, para colmo, no nos gusta ni un poco desde el inicio.

Así que, en lugar de verlo como una necesidad, comienza a pensar en ello como una actividad agradable.

Para ello, puedes buscar vídeos o rutinas que sean más de tu agrado que el típico entrenamiento que ves.

Como dije antes, no es tan simple buscar una rutina, pero puedes intentar con algo que incluya otra actividad que disfrutes.

Por ejemplo, si te gusta bailar, hay muchos ejercicios que lo involucran.

  1. Hazlo lo más temprano posible

Conozco a muchas personas que adoran tener su rutina de ejercicios al terminar el día.

Yo me incluía entre ellas hace un par de años.

Sin embargo, eso era porque nunca me tomé muy en serio lo que decían sobre hacerlo a primera hora del día.

“Te ayuda a mantenerlo”, “te hace más productivo”, “te sentirás mejor”.

Con el tiempo, pude probar que en efecto era cierto y era mucho mejor comenzar el día con él en lugar de terminarlo.

Por ello, comienza a trabajar desde temprano y te garantizo que con toda la productividad y energía que tendrás gracias al ejercicio matutino, nunca querrás dejarlo.

  1. Ve tus resultados

¿Algo que motive mucho? Ver que estás obteniendo lo que buscas.

Motivarse es la parte más difícil a la hora de mantener la costumbre, y nunca me cansaré de rectificar este hecho.

Lo mejor que puedes hacer para mantenerte de forma constante es llevar un registro de tus resultados.

No es vanidad y mucho menos narcisismo.

Si tomas una foto durante el primer día, luego al mes, dos meses y así continuamente, créeme que ver cómo vas mejorando te motivará.

Quizás vas a notar muy pocos cambios al inicio, pero estarán allí.

Además, te servirá muchísimo para saber en qué debes mejorar y qué no.

Qué tanto debes trabajar o si puedes sólo aflojar un poquito para dedicarle tiempo a otras actividades de importancia.

  1. No ejercites todos los días.

Si bien es cierto que la constancia es la clave, al inicio es casi imposible.

El dolor muscular después de una rutina de ejercicio es común y eso indica que el ejercicio está funcionando.

Sin embargo, la mayoría de los principiantes se ven frenados a continuar debido a él.

Sí, el dolor es normal, pero eso no significa que sea muy fácil de llevar.

Así que, al iniciar, no te esfuerces por ejercitarte todos los días de la semana.

Una rutina sana y acorde incluye 5 o 6 días, pero como principiante, puedes darte el lujo de hacerlo un día sí y un día no hasta que te sientas con capacidad de llegar al régimen acorde.

Sólo ten en mente que puedes mantener esta idea los primeros meses.

Luego, lo mejor es hacerlo parte de tu día a día.

Es decir, mientras más rápido te acostumbres a una agenda de 6 veces por semana, mejor 😉

  1. Invierte en ello.

No es necesario gastar dinero para poder ejercitarte.

Es muy fácil encontrar opciones con lo que tienes a mano o ejercitarte sin uso de instrumentos específicos.

Sin embargo, muchos encuentran difícil comenzar o continuar sin algo que los retenga a ello.

Por eso, si ves que te es muy difícil hacerlo, considera invertir dinero en ello.

Paga un entrenamiento, gimnasio o servicio que te haga decir todos los días, “debo ir”.

Sé que esto va un poco en contra de la idea de no hacerlo de forma obligatoria.

Pero, en su lugar, me gusta verlo más como una motivación inconsciente y forzada a la vez.

Sólo necesitas el empujón, lo demás vendrá por sí solo con tu ejercicio.

¡Comencemos hoy!

¿Ya tienes en mente esta meta de año nuevo?

¡Genial!

Con todo lo que he hablado hasta ahora, espero que estés listo/a para darle inicio.

Pero antes de ellos, ¿cómo te ayudaré con toda la rutina? ¿Cuál es el plan?

Es obvio que no puedes llevar mi misma rutina.

En mi caso, llevo una para perder un poco de peso, mantenerme activa y que se ajusta a mis problemas de salud.

Sin embargo, quiero ayudarte dándote una idea de una rutina que puedes llevar de acuerdo a 3 aspectos:

  • Pérdida de peso.
  • Tonificación.
  • Mantenerse activo.

Si eres alguien que busca perder algo de peso y tonificar toda la masa que se va produciendo debido a ello, puedes seguir un régimen parecido a este:

Por otro lado, si buscas más un plan que incluya más una actividad física y más entrenamiento, entonces incluye más ejercicios y tiempo.

Ten en cuenta que estos son sólo ejemplos que indican dónde puedes comenzar o cómo puedes continuar según la intensidad que buscas.

Por ello, asegúrate de informarte bien antes de hacer una selección de los ejercicios que incluirás en tu rutina.

Estos ejemplos y rutinas te los comparto con una idea de lo que he aprendido durante mi días de gimnasio y experiencia personal.

Pero siempre recuerda consultar con un profesional de ser posible. 

Debes asegurarte de encontrar un balance entre la rutina y tu condición física.

Esta de aquí abajo te dará una idea para mantenerte más activo y trabajar más en tu musculatura y físico.

Un canal que puedo recomendarte—tanto para mujeres como hombres—, es el de una española llamada Patry Jordan y su canal Gymvirtual.

La he seguido durante mucho tiempo y su contenido me parece buenísimo para principiantes como avanzados.

Muchos vídeos y un calendario en su sitio web.

Esta es una recomendación personal debido a mi experiencia con todas las rutinas y ejercicios que comparte.

Pero no te sientas forzado/a a seguirlas 😊

Aunque pueden servirte mucho de guía y ejemplo.

¿Por qué deberías ejercitarte?

Sé que muchos tienen esta pregunta cuando van a iniciar o incluso a mitad de ello.

Como dije en un principio, no quiero que lo veas como una obligación o con un propósito meramente de apariencia.

Sí, es un hecho que muchos decidimos dar el paso para mejorar cómo nos vemos.

Queremos ganar peso, perderlo, tonificar, lucir “más atractivos”—recuerda que eres hermoso/a tal como eres—y toda una lista de motivos que consideramos superficiales a un punto.

Yo no los considero superficiales ya que todos queremos estar cómodos con nuestro cuerpo.

No obstante, yo no quiero que te enfoques en ello.

En su lugar, velo desde un ámbito más de salud y autoestima.

Quieres sentirte mejor físicamente para poder hacer más actividades.

Así como quieres sentirte mejor contigo mismo/a para tener más confianza, seguridad y autoestima en tu persona.

Hay muchas acciones y actividades que pueden ayudarnos a ser mejores personas y una mejor versión de nosotros mismos.

El ejercicio no es más que una de ellas.

Por ello, podemos decir que deberías hacerlo porque te sentirás mejor tanto física como mentalmente.

Recuerda que aquí, en Ricamente, nos interesamos principalmente por tu salud y estado emocional.

Así que, trabaja en tu autoestima y cuerpo con una rutina nueva de ejercicio este año.

También puedes reforzar tu camino a tener mayor confianza y autoestima con este Masterclass de María Mikhailova:

No olvides que siempre debes buscar rutinas que se adapten a ti.

Y que, ¡tú puedes con todo!

No te puedes poner ningún límite, no hay nada imposible. 

– Usain Bolt

 

¡Hola! Mi nombre es María. Soy amante de la literatura y me encanta escribir para compartir todas mis experiencias y ayudar a personas como tú con su desarrollo personal y también, a generar más ingresos. ¿Comenzamos? 😉

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