Mejora tu bienestar: 5 tips que me ayudan todos los días ⭐

Dedicarte tiempo es importante, y aquí en Ricamente, nos encanta recordártelo.

Después de todo, es bastante común que omitas tu salud y no sólo hablamos de la física.

Está comprobado que la salud mental puede ser un gran impacto a nivel general.

Sí, es cierto que la parte física influencia mucho en tu estado emocional.

Sólo con imaginar a alguien con una enfermedad grave o incluso una sencilla, puede darte una buena idea de ello.

Pero la salud mental influye en la posibilidad de incluso sufrir varias físicas.

Así que, ¿cuál es la respuesta correcta si pensamos en nuestro bienestar?

Simple: dedícales tiempo a ambas partes.

En mi caso, siempre he sido alguien bastante enfermiza.

De pequeña tenía problemas de asma y respiratorios bastante frecuentes.

También se le suma mi problema atópico y varias condiciones que han aparecido con el pasar de los años.

La principal de ellas actualmente: mis dolores de columna, muñeca y cuello.

Trabajar desde casa sin duda es un beneficio en muchos aspectos, pero definitivamente puede traer varias consecuencias en cuanto a la salud.

Pero no quiero desviarme a ese tema justo ahora.

En su lugar, continuemos con la idea sobre el bienestar en general.

Cuando pequeña, era muy común estar al tanto de mis problemas físicos—después de todo, no tenía tanta conciencia respecto a otros aspectos.

Con el pasar de los años, la depresión, el poco descanso, estrés y muchos otros aspectos psicológicos y que tienen una relación un poco menor con la parte física, comenzaron a aparecer.

Por ende, empecé a ponerle mucho empeño a mi condición y bienestar para poder evitar todas las repercusiones y consecuencias que conllevan.

Y si hay algo que he aprendido de uno de mis principales médicos es que: “el estrés es lo que te va a matar”.

Puede sonar un poco directo y hay varios agujeros en ciertos casos o excepciones con algunas personas.

Pero es bastante preciso a lo que todos estamos propensos a sufrir fácilmente.

De hecho, muchas de mis condiciones son mero estrés que se ha adueñado de mi vida y que, justo ahora, me encuentro controlando lo más que puedo.

Por eso pensé, “¿qué tal si le recuerdo a todos lo importante que es?”

Puede sonar obvio y seguro lo tienes presente, pero además de sólo decirte, “hazlo”, también quiero darte una mano.

Así que por eso quiero compartir varios tips y que me han funcionado no sólo ahora sino con el paso del tiempo.

¿Qué hacer para recuperar tu bienestar?

Es cierto que algunas cosas no funcionan en todos.

Algunas personas se sienten mejor al tomar una siesta para sentirse como nuevos.

Mientras que otras les toma el doble o incluso más trabajo el poder obtener los resultados deseados.

En mi caso, soy alguien bastante simple cuando intento buscar cierta tranquilidad.

Para que entiendas mejor lo que intento decir, para mí la tranquilidad conlleva a un bienestar general.

No es absoluto, pero ayuda un montón el no pensar ni dar tantas vueltas a ciertas situaciones

Por ello, puede que encuentres algunos consejos que son más simples mientras que otros son más elaborados.

Dicho esto, ¡comencemos!

  1. ¿Haces lo que amas?

Es difícil pensar en nuestra felicidad en varias ocasiones.

Pero a este punto de nuestras vidas, deberíamos tener al menos un pensamiento de consciencia sobre lo importante que es enfocarnos en ella.

Por eso, el primer consejo que le doy a todos—no sólo por su bienestar—es que trabajen en aquello que les hace feliz.

Y no me refiero a un empleo únicamente.

Hacer actividades y estar siempre en un flujo donde te sientes bien y feliz con lo que haces y dónde estás parado es un gran inicio en todo sentido.

Y sumamente esencial si quieres estar bien tanto mental como físicamente.

Puedes iniciar por pequeñas acciones, actividades del día a día o, incluso, con el empleo que siempre has querido.

Antes de la pandemia y la situación mundial actual, solía ir todos los días por un café frío apenas terminaba mis responsabilidades o cuando tenía una hora libre.

Me encantaba tomar ese aire libre y caminar por el parque cercano.

Eso tan simple, pero crucial; me hacía muy feliz.

Mi trabajo también contribuye a sentirme bien con lo que hago y hacia donde me dirijo.

Mientras que hay algunos otros elementos, actividades y aspectos que debo trabajar y así apliquen a este consejo.

Te aseguro que enfocarte en lo que a TI te hace feliz te ayudará a estresarte menos, ver la vida de otra forma y mantenerte sano/a.

  1. Piensa en meditar y ejercitarte.

No es un secreto para nadie que el ejercicio ayuda con el físico y la salud.

Pero los beneficios que tiene para el bienestar en general son increíbles a su vez.

Tu salud mental se verá en mejores condiciones apenas comiences a ver y sentir los resultados de él.

No se trata sólo de mejorar tu apariencia física o de mantenerla y tener cierto aspecto que te haga sentir bien.

También se trata de notar que tu condición va a un mejor sitio.

Que eres productivo, no hay sedentarismo y te sientes mejor en muchos aspectos.

Y esto te lo dice alguien que odiaba ejercitarse y siquiera salir a trotar un rato.

Cuando comencé hace más de dos años, comencé a no sólo sentirme mejor con mi físico en sí cada vez que me veía al espejo.

También comencé a sentirme mucho mejor al estar con más energía, podía hacer cosas que antes no y todo esto mejoraba mi humor y autoestima.

¿Tenía más motivación? Sin duda alguna.

Ahora, en cuanto a meditar, sé que no muchos consideramos la opción seriamente.

Mi papá siempre ha sido alguien que cree en la meditación, respiraciones, y todo lo que envuelve este ámbito.

En especial desde que tuvo crisis de nervios y ansiedad—ahora se encuentra muchísimo mejor.

Siempre me insistía en que le diera una oportunidad y evaluara bien cómo meditar podría ayudarme.

Con el tiempo, terminé dándole una oportunidad por todo el estrés y ansiedad que sentía.

Mi bienestar y salud mental estaban por el piso en ese entonces, y meditar se sentía algo más que sólo una “buena opción”.

Desde entonces, siempre lo he recomendado.

En varios artículos que puedes encontrar en el blog, verás que hago varias recomendaciones sobre implementar la meditación.

No lo hago de “pesada” como dirían algunos sino más bien porque sé que no es fácil iniciar en ello.

Pero los cambios que trae a tu vida son únicos.

Junto a ello, el mindfulness se ha convertido en otro gran paso en todo.

Si quieres iniciarte o ir más a fondo con este tip, te recomiendo muchísimo el Club Mindfulness de Alba que ha sido una gran adición para mí y muchos más 😉

También puedes probar El Arte de Meditar por la misma Alba que te ayudará un montón a no sólo integrarlo sino a hacerlo correctamente por igual.

  1. Descansar es la clave.

Como alguien que solía—y justo ahora estoy teniendo un poco de problemas con ello nuevamente—tener un mal hábito de dormir, de verdad, aléjate de ello.

No dormir es algo que está subestimado incluso por aquellos que estamos totalmente consciente de su importancia.

Sin embargo, ya sea de forma consciente o inconsciente, solemos posponerlo y desestabilizar nuestro hábito de sueño.

Como consecuencia, el descanso es lo que menos tenemos.

Normalmente se recomienda dormir 8 horas diarias e incluso 6 no suenan nada mal.

Pero te darás cuenta que esas dos horas de diferencia juegan un gran rol.

Y, por supuesto, si descansas menos que eso, es totalmente inadecuado y sólo acabas contigo mismo.

Para poder arreglar esto y comenzar a velar más por tu descanso, responde lo siguiente:

¿Qué no te deja descansar?

Hay muchas respuestas para esto—y obviamente ninguna es incorrecta—.

Pero dependiendo de ella, solucionarlo puede ser un poco distinto.

Por ejemplo, ¿sufres de insomnio? Hay varios métodos que te ayudan con ello fuera de la medicación.

¿Tu mente es muy activa? Sé de primera mano lo que es eso.

En Ricamente, le llamamos nuestro “mono loco” porque no dejamos de pensar.

Y lo peor es que esos pensamientos suelen ser en su mayoría, poco productivos y positivos.

A mí me cuesta ocasionalmente conciliar el sueño debido a ello.

Y antes era muchísimo peor debido a que no sólo tenía ideas buenas y pensamientos positivos, sino también los negativos.

Estos últimos eran agotadores y sólo hacían que me hiciera más cuentos en mi cabeza.

Sólo imagínate: pensamientos negativos junto con una mente activa es igual a la perdición y cero descansos.

¿Estás en la misma situación? Puedes aprender a descansar con este curso:

curso para descansar la mente

  1. Recuerda que eres humano/a.

Siempre parecemos olvidar que cometemos errores y eso es normal para todos en el mundo.

Pero somos muy duros con nosotros mismos y hacemos el error más grande de lo que es muchas veces.

Por otro lado, hay personas que no sólo se hacen un ovillo al cometer cada uno de ellos, sino que tampoco aprenden de estos.

Los errores son aprendizajes al final del día.

¿Pudiste evitarlos? En algunos casos, sí.

Pero, ¿crees que vale la pena condenarte por ellos?

Los errores no son lo único que abarcan todo este punto que comparto contigo.

Recordarte que eres humano no se trata de pensar en tus errores y entender que son comunes sino también perdonarte por ellos.

A su vez, es importante que recuerdes que tienes límites y está bien querer ver por ti antes que por otros.

Siempre piensa en que no eres perfecto/a y esto ayudará a poner menos presión.

Creer en tus capacidades y saber cuándo debes decir “basta” son dos aspectos importantes.

Esto atormenta a todo ser humano en algún momento de su vida y, por ende, no lo sientas como una derrota.

  1. Rodéate de las personas que necesitas en tu vida.

¿Quiénes son estas personas?

Aquellas sanas, con un gran bienestar y que pueden contribuir a lo que deseas lograr: mejorar tu bienestar.

No hay necesidad de rodearte de personas negativas y que sólo aportan aspectos que afectan tu salud actual.

Para personas con ciertos problemas como autoestima, soledad, y similares.

Es normal querer compañía y el hecho de estar rodeada de gente.

El problema es que no solemos considerar qué tan beneficiosas son esas amistades.

Para empezar, ¿realmente puedes llamarlas así?

Siempre me he considerado una persona sumamente social y en efecto, lo soy.

Pero cuando llega el momento de dividir compañeros, socios, conocidos y amigos, la última lista es verdaderamente corta.

Si tengo 5 amigos es mucho, y creo que estoy yendo lejos con ese número.

Pero son personas que valen la pena tener en mi vida y sin duda hacen que mi bienestar sea estable y mejore con sus aportes directos e indirectos.

¿Tú puedes decir lo mismo?

Con esto, no quiero decir que un grupo grande de amigos no es bueno.

Si son personas que valen la pena y positivas, no hay motivo para dejar tus amistades.

Pero evalúa bien de quién te rodeas y si notas que no son personas con las que debas rodearte, es momento de hacer limpieza.

Storytelling: esta es mi experiencia

Uno de los motivos por los que me gusta escribir se debe a la oportunidad de compartir vivencias y la experiencia a través de los años.

Estoy segura que al menos a una o dos personas pueden ayudar y si es así, soy más que feliz.

Pero si puedo ayudar a muchas más, es un paso aún mayor.

¿A qué se debe esto con todo el artículo?

Durante la lectura, podrás notar que te comenté muchas de mis situaciones para que así puedes tener una mejor imagen de los problemas y soluciones.

Pero también ha sido para que te identifiques un poco y aprendas de mis errores y problemas.

Mi familia siempre dice, “nadie escarmienta en pellejo ajeno”, un dicho muy popular en mi país.

Y si bien es cierto en una gran medida, pienso que el “nadie” es muy absoluto.

Todo aquel que quiera aprender y tomar de ejemplo situaciones que pueden sin duda alguna ser de apoyo y ayuda, lo logrará con la resolución e idea.

Y yo estoy aquí por esas personas y muchas otras.

Siguiendo con la idea principal, quiero compartir varios escenarios que me han llevado al día de hoy:

Alguien más estable con menos problemas de salud y mayor bienestar.

Mi vida ha sido bastante diversa en términos de salud, tanto física como mental.

Esto es algo que he comentado en varias ocasiones.

Mi salud física comenzó desde pequeña con problemas respiratorios y continúo con muchos otros durante todos estos años.

Luego, comenzaron aquellos que considero un poco peor: los mentales.

Para mí, la salud mental suele tener una mayor relevancia que la física y pienso que muchos concuerdan conmigo.

Depresión, ansiedad y estrés son algunos de los que puedo mencionar, pero estoy segura que de los más comunes.

Ahora, dicho esto, ¿cómo he logrado mejorar?

Además de implementar y seguir los tips que te he dado anteriormente, también ha sido una cuestión de perseverancia, honestidad y aceptación.

Es difícil ponerle mucho empeño a algo cuando no te sientes bien.

Y, para más, este “algo” se trata de ese no estar bien en sí.

Lo que lo vuelve aún más difícil.

Pero créeme que, si justo ahora estás teniendo dificultades para trabajar en mejorar tu bienestar, no es algo que seguirá siempre.

Constancia, fe y creer en ti serán la clave y lograrás conseguir ese bienestar que deseas y te mereces.

Te lo dice alguien con más de 10 años trabajando directamente en ello.

Ten en cuenta que, si comparto mis experiencias, no es realmente para hacer el tema sobre mí nada más sino para conectar.

Tú eres el motivo de este artículo y al que quiero ayudar.

Por ende, espero que todos estos consejos te sirvan un montón y te des la oportunidad de seguirlos.

Te aseguro que no te arrepentirás 😉

Esta semana te dejo una frase motivadora y para tu bienestar, así podrás mantener el estado de ánimo que espero te haya dejado este post:

Céntrate en el viaje, no en el destino. La alegría se encuentra no en terminar una actividad, sino en hacerla.

– Greg Anderson.

 

¡Hola! Mi nombre es María. Soy amante de la literatura y me encanta escribir para compartir todas mis experiencias y ayudar a personas como tú con su desarrollo personal y también, a generar más ingresos. ¿Comenzamos? 😉

Perfil de Instagram

5/5 (1)

¿Te he ayudado?

Guía para conectar con tus emociones y creatividad ♥

¡Descárgate la guía La Búsqueda del Tesoro! ♥

Añadir comentario