Trabajo soñado: uno de los secretos para conseguir la felicidad ✨

¿Quieres saber algo que todos tenemos en común?

El deseo de conseguir un empleo que nos haga despertar motivados todos los días.

Todos hemos pasado por el momento donde tenemos que trabajar en un sitio sólo por necesidad.

O para conseguir la experiencia que nos llevará a nuestra meta final.

Hay personas que corren con la suerte de dedicarse a lo que desean desde el inicio y continúan en ello por años.

E incluso durante toda su vida.

Si alguien me pregunta qué quiero hacer con mi vida en el ámbito laboral, mi respuesta es un poco elaborada.

Verás, soy una persona que ha pasado por varios empleos que puedo decir con toda propiedad que he odiado.

No obstante, soy consciente de todas las cosas que aprendí de ellos y también, de las personas que tuve la oportunidad de conocer.

Una de ellas es sin duda una de las que considero más preciadas en mi vida.

El motivo que me llevó principalmente a desempeñarme en varios empleos se debió a el dinero para pagar facturas y deudas.

Así como mis estudios y servicios mensuales.

Pero también la experiencia de haber desempeñado en un campo y que, para mi trabajo y deseo actual, han sido muy útiles.

Ahora, hablando sobre la parte de lo que quiero, si me encuentro cómoda actualmente y dónde me veo en el futuro, te aseguro que voy por un buen camino.

Mi trabajo soñado es en gran parte el que hago actualmente: escribir y compartir mis experiencias.

Poder compartir contigo todo lo que sé y aprendo es una gran dicha.

Y nunca lo he comentado anteriormente en los posts que he escrito, pero es parte de mi carrera universitaria.

Mi enfoque es dirigido a la parte de escritura y, a su vez, de traducción.

Me desempeño en ambos y todo cumpliendo algo que he querido desde hace más de 4 años: trabajar desde casa.

¿Hay cosas que me gustaría mejorar o que deseo sean distintas? Seguro que sí.

Sin embargo, mi trabajo soñado es sin duda este, pero la meta final sería tener algo más propio y dirigido a varias ideas que tengo en mente.

Dicho esto, poder tener un empleo que ames o al menos disfrutes es una de las metas más difíciles que hay.

La mayoría invierte mucho de su tiempo en áreas que realmente no traen un beneficio en lo que desean.

Pero cubren sus necesidades.

¿Este es tu caso? O, ¿quizás te sientes estancado en lo que haces actualmente y quieres avanzar?

Yo estuve ahí durante mucho tiempo y es algo normal e incluso podría decirse que es parte del camino.

Pero la idea tampoco es quedarte allí más de lo necesario o requerido.

Por ello, hablemos de algo importante: ¿cómo puedes conseguir ese empleo soñado?

Soñar en grande no es una utopía

Primero que nada, para poder llegar a tu trabajo soñado, debes poder soñar.

Suena un poco raro decirlo de esta forma, pero tomará mucho sentido dentro de poco.

La sociedad nos enseña a ser más realistas que soñadores.

Para ser sincera, apoyo un poco este ideal.

Pero como todo, pienso que las cosas tienen un límite y, a veces, es mejor dejarse llevar menos por el entorno.

Con esto quiero decir: es bueno tener los pies sobre la tierra, pero tampoco olvides volar de vez en cuando.

En especial, cuando las personas tenemos la posibilidad de hacerlo.

Dicho esto, tanto la sociedad como nosotros mismos nos cerramos la posibilidad de siquiera imaginar qué podría ser, en este caso, un trabajo que realmente disfrutemos.

Y, en su lugar, terminamos yendo por opciones más “viables” que las que tenemos en mente.

Hay padres—para darte un ejemplo bastante simple y común—que fuerzan a sus hijos a ser médicos, abogados e ir por opciones más tradicionales.

Esto ha cambiado mucho durante los últimos 20 años, pero sigue siendo bastante frecuente.

Por ello, no verás tampoco a muchos padres decirle a un hijo, “si quieres ser un músico famoso, ¡ve por ello!”

Sobre todo, si el hijo o hija llegará a ello después de recorrer un camino que puede considerarse más difícil que algo más tradicional.

En consecuencia, las personas dejamos de irnos por nuestros sueños y corazón.

Y comenzamos a pensar de una forma más pragmática que nos permita ganar dinero y estar cómodos.

Pero, ¿nos hace feliz?

Muchas veces, sí, lo hace.

Pero la mayoría termina haciendo algo que nunca disfrutó o preferiría no hacer comparado con otro empleo.

Con todo esto, lo que intento decirte es que está bien soñar en grande e irte por ideas y empleos no muy habituales.

Hace unos 20 años, alguien me hubiera llamado loca si le hubiera dicho que quería trabajar desde casa siendo escritora y traductora.

Pero hoy en día, es uno de los mejores empleos que hay.

Junto con una larga lista que se ha ido incluyendo.

Si estás pensando que tu empleo soñado no parece muy rentable o más que rentable, viable en otros aspectos, piénsalo bien.

Todo trabajo es necesario y puede ser más que viable con los pasos e ideas correctas.

Tus sueños no tienen que ser una utopía si los sustentas con ideas que los unan a la realidad.

Y esto se aplica por 100 cuando de empleos se trata.

Ya soñaste, ahora debes planificar

Cuando digo que debes tener ideas y pasos, significa que debes comenzar a planificar.

Todo es posible si tienes una organización adecuada y tomas acciones para conseguirlo.

Los sueños pueden ser difíciles, pero no son imposibles cuando sabes que están dentro de la realidad en la que vivimos.

(Omitamos ser un superhéroe o algo similar 😉).

Pero requerirá dedicación, paciencia y pasión.

Por ello, siempre recuerda que, si quieres conseguir algo, debes trabajar en pro a ello.

Ya sabes qué deseas para tu trabajo o, al menos, tienes el sueño e imagen presente sobre ello.

Dependiendo del trabajo que deseas, el procedimiento y tiempo que inviertes son distintos.

Supongamos que quieres trabajar con animales.

¿Ser veterinario? ¿Dueño de una reserva o un sitio similar?

Deberás estudiar y aprender.

¿Qué tanto tiempo te tomará aprender ESO que necesitas? ¿Cuánto costará? ¿Puedes hacerlo?

Responder estas preguntas te ayudarán a dar con un paso a paso que debes seguir.

Algunos empleos—como ya sabes—involucran estudios universitarios, una preparación específica y dedicación.

Para ser sincera, todo empleo e idea que tengas en mente requiere estudios.

Quizás no uno universitario o un certificado, pero si hay algo que debes tener en mente es que para hacer tus sueños realidad, debes tener conocimiento.

Por ello, no sientas que el “estudiar” es una cuestión de institutos y universidades.

Es más bien de prepararte y adquirir el conocimiento que necesitas.

NO dejes que te limite este tipo de aspectos.

Conozco muchas personas—cercanas y no—que se limitan porque no pueden o no quieren estudiar.

El conocimiento es necesario para cualquier cargo que vayas a tener.

Por lo que no es algo de querer o no, sino de deber y tener que.

Adquiere las habilidades necesarias, aprende cómo llegar hasta eso y construye un plan basado en ello.

Deberás hacer más de lo que piensas

Siguiendo la idea del inicio, te verás en la situación donde deberás trabajar o dedicarte a otros aspectos que quizás no están del todo conectados con tus metas.

Pero será necesario ya sea por una necesidad de dinero o de obtener habilidades y crear contactos.

La mayor parte de las personas piensan que las cosas se dan de un momento a otro.

Cuando en realidad lleva mucho más trabajo.

Con suerte, algunos terminan dedicando menos tiempo y dinero, pero otros no tienen la misma situación.

Antes de comenzar a trabajar como escritora y traductora—al menos, de una forma profesional y más remunerada—, tenía empleos que eran para llegar hasta este punto y continuar.

Mi primer trabajo como profesora me ayudó a saber cómo relacionarme mejor—tanto con menores como mayores que yo.

A tener un sentido de responsabilidad y saber de primera mano lo que es un empleo en realidad.

Por supuesto, el dinero fue un elemento que pude invertir en otros elementos que son cruciales actualmente.

Luego, comencé a ser asistente para ciertas personas mientras que, a su vez, tuve la suerte de trabajar para un pequeño blog y con el tiempo, fueron aumentando las oportunidades.

Si tuviera que describir mi profesión actual, no lo haría realmente como escritora o traductora sino más bien como freelance.

Pero sí es cierto que estoy más enfocada en las áreas antes mencionadas.

No obstante, sigo dándole oportunidades a otros empleos o pequeños momentos que son distintos a lo usual.

Y que necesito para aprender habilidades que me faltan o que no estarían mal para futuros planes.

Así que, con todo esto, sólo quiero decirte que no te cierres a tu trabajo soñado ni renuncies a él sólo porque no se da de un momento a otro.

Hay un largo camino por delante y, quizás, termines en más de 5 distintos antes de conseguir el que sueñas.

Pero te aseguro que, independientemente del tiempo que te tome, valdrá la pena.

¿Tu trabajo soñado ya no lo es?

Eso es completamente normal.

Las personas, hace un par de décadas—incluso no muy lejanas—, eran más de quedarse en un empleo.

Ya sea el que deseaban o sólo uno que les proporcionaba estabilidad.

Pero nosotros nos enfocaremos en los que estaban en uno que realmente amaban.

Por ejemplo, mi abuelo era un comerciante.

Se encargó de tener un supermercado e iniciar algunos negocios más adelante.

Él amaba lo que hacía y toda el área de negocios y finanzas.

Y a esto se dedicó hasta el último de sus días.

Pero, actualmente, las personas somos más líquidas.

¿Qué quiero decir con líquidas? Que somos más cambiantes.

No nos gusta una rutina ni tampoco algo completamente fijo e inflexible.

Por ello, la idea de estar en un empleo durante años y luego no sentirte feliz o que al pensar en ello ya no lo encuentras como el sueño que fue algún día es bastante normal.

Ahora, la cuestión es cómo lo manejas.

Yo entiendo perfectamente este sentimiento.

Desde que era niña, siempre les había dicho a mis padres, “quiero ser médico”.

Y hasta el día de graduarme de secundaria y aplicar a mis opciones universitarias, te aseguro que mantuve ese ideal.

Sí tuve dudas y algunos cambios, pero llegaba siempre hasta ese punto.

Al final, no obtuve la oportunidad de estudiar medicina, pero sí odontología en su momento.

¿Adivina? Después de unos meses no se parecía en nada a lo que quería.

En general, no sólo la odontología en sí.

El área de la salud se veía bastante diferente a las ideas que comenzaba a tener, por lo que decidí hacer un cambio.

Hice un salto al área de humanidades y literatura.

Y ha sido una de mis mejores decisiones, lo que explica aún más mi trabajo soñado que te comentaba al inicio.

Está bien que un trabajo, ya sea antes o después de comenzarlo, no sea el que deseas.

Sólo asegúrate de que al hacer el cambio hiciste una evaluación previa y una planificación.

No se trata de hacer un salto con los ojos cerrados si realmente quieres que salga bien.

Va a ser difícil y complicado, pero es posible y está bien querer apuntar por algo más.

También recuerda agregar un poco de estabilidad en lo que hagas.

Reinventarte no es malo, todo lo contrario.

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No olvides que todo depende de ti y los agentes externos son solo adiciones al reto.

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¿Tienes dudas sobre el empleo que quieres? Siéntete libre de dejarme un comentario y lo veremos juntos 😉

Espero te haya servido y recuerda que en Ricamente siempre estamos para ti.

No me he olvidado de la frase del día 😊:

Si puedes imaginarlo, puedes conseguirlo; si puedes soñarlo, puedes serlo. 

– William Arthur Ward.

 

¡Hola! Mi nombre es María. Soy amante de la literatura y me encanta escribir para compartir todas mis experiencias y ayudar a personas como tú con su desarrollo personal y también, a generar más ingresos. ¿Comenzamos? 😉

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