como tus pensamientos influyen en tu vida

Cómo tus pensamientos afectan a tu vida

Mucha gente no se da cuenta de que los pensamientos son la base de su vida. Me atrevería a decir que lo son casi todo. Ante un hecho, un 10 % es lo que te pasa y un 90 % es como lo interpretas.

La vida es un 10% lo que te pasa y un 90% lo que piensas acerca de lo que te pasa.

Piensa bien un 90% es una pasada, ¿verdad?

Pero muchos no lo sabemos y achacamos lo mal que nos sentimos a otras personas, a nuestro trabajo o a algún infeliz acontecimiento del pasado que solemos vivir y revivir varias veces tan intensamente como  o más, que en ese momento.

Mientras tanto, nuestros pensamientos siguen dominando nuestra vida. ¿Cómo? Muy fácil. Mira los siguientes ejemplos:

Cómo tus pensamientos influyen en tu vida

Por qué no soy feliz : el caso de Amelia

Amelia no es feliz. Aunque piensa que tiene todo para serlo y eso le duele más todavía.

¿Cómo una persona como ella que tiene una formación y recursos no es feliz?

Que en teoría lo tiene todo, es que no lo entiende. Quizás la culpa sea de su trabajo. El jefe no siempre la reconoce su labor y se siente infravalorada. Pero hay gente con muchos y peores trabajos que ella y parecen más felices, no entiende qué es lo que le pasa, porque siente ese vacío existencial.

Te digo lo que le pasa a Amelia: Se está enfocando en lo que no tiene, le está diciendo a su mente mira NO SOY FELIZ y puede ser por esto y por aquello.

Sin darse cuenta de que cada vez se va a enfocar más en las cosas que no la hacen feliz porque es lo que le molesta pero el mensaje para su mente y para sí misma es claro y crucial: No soy feliz y me siento mal. Y el “no soy feliz y me siento mal” es como una bola de nieve que cada vez se alimenta más y más.

Amelia va a estar reviviendo esta infelicidad, este vacío hasta que algo nuevo llegué a su vida y le haga despertar, algo que ella crea que le haga feliz, puede ser una persona, una nueva oportunidad o un nuevo trabajo.

Pero será algo pasajero porque Amelia no se da cuenta del mensaje que se está transmitiendo constantemente a sí misma. No se da cuenta de que cambiando ese mensaje, esa sensación de infelicidad puede cambiar.

Para salirse de ese círculo lo primero que Amelia debería hacer es agradecer y enfocarse en todo lo bueno que tiene  y, a partir de ahí entonces empezar a cambiar lo que no le gusta.

Es esencial pasar por una fase de aceptación y de agradecimiento. La paradoja de la aceptación es esa, acepta desde donde estás para cambiar hacia dónde vas.

Cuando pasas por la aceptación y por el agradecimiento tu energía cambia, ya no es hacia la escasez y a lo que te molesta si no hacia la abundancia y el bienestar y el primer paso es la aceptación de uno mismo y de su situación, ya que negar el presente nos lleva al sufrimiento.

No aguanto mi trabajo: El caso de Pablo

Pablo odia su trabajo. Ya no lo soporta. Tiene un estrés diario increíble e insoportable.

Si es sincero consigo mismo no sabe porque sigue ahí pero cree que tiene una responsabilidad con todos (con los del trabajo y con su familia), se supone que es lo que tiene que hacer y salir de ahí quizás sería más difícil.

Así que piensa que tiene que aguantar, aguantar y tragar, ser fuerte y aguantar todo lo que le echen.

El mensaje que Pablo se está transmitiendo a sí mismo es: “mi trabajo es más importante que yo o mi trabajo es lo más importante.” Traducción para la mente: yo no soy tan importante, no cuido mi bienestar.

Me desvivo por mi trabajo y soy fuerte sí, pero no porque me amé a mí mismo. Soy fuerte porque sufro. Porque aguanto lo que los otros me imponen y lo que sea en el trabajo.

el pensamiento en tu vida

Y probablemente puede caer en situaciones similares a nivel personal o familiar.

Yo lo aguanto, yo soy fuerte y puedo con todo pero que significa lo mismo: yo no soy importante y valioso  pero soy un sufridor, echadme más cosas porque tal como hago con el trabajo puedo con todo.

Por qué estoy sola: el caso de Beatriz

Beatriz le tiene miedo al amor. Es una persona sensible y ya le han hecho daño muchas veces. Sufre porque piensa que nadie la quiere pero no se da cuenta de que ella tampoco quiere a nadie y lo peor de todo: no se quiere a sí misma.

Lo que Beatriz no se da cuenta es que se está enfocando en la escasez del amor, en vez de empezar a construir poco a poco la energía de amor para ella misma.

Lo que no se da cuenta es de la negatividad de su diálogo interno al enfocarse en la escasez o en la indignación: “Nadie me quiere”, “¿Por qué yo no tengo una pareja?” Todas estas conversaciones con ella misma le hacen más daño que favor.

Y no se da cuenta que para encontrar el amor, primero ella tiene que darse amor. Tiene que vivir ese amor, esa energía para atraer la misma energía. Tiene que ser amor.

Pero todos sabemos lo que pasa en la situación de Beatriz, nos culpamos y nos amamos todavía menos y pensamos:

¿Qué pasa conmigo? ¿Por qué los demás si y yo no? Hasta podemos sentir envidia de gente que si lo ha encontrado pero una vez más estamos alimentando una energía negativa dentro de nosotros mismos.

Estos pensamientos solo llevan a hacernos sentirnos mal y probablemente a atraer a la persona equivocada: al final mira hay alguien que si te quiere.

Y sin darnos cuenta de que nos dejamos dirigir por nuestros pensamientos. Nos dejamos llevar libremente hasta una espiral que puede ser muy dañina.

Acuérdate que el pensamiento lleva a una emoción que puede hacer con que te sientas bien o mal y eso a su vez te llevará a tener una determinada acción. Y si no me crees prueba con pensar algo que te encante y algo que te de mucho miedo y analiza las reacciones de tu cuerpo.

Cómo empezar a cambiar la forma de pensar

El truco y el cambio de chip están en enfocarte en lo que sí quieres, en lo que deseas.

Dejar de pensar en el problema y buscar la solución con la mentalidad adecuada y una actitud positiva, alimenta tus pensamientos de soluciones, de amor, de abundancia, y si vas a rumiar pensamientos hazlo para bien. Enfócate en lo que quieres.

El mundo es como tú eres, como tú piensas. Si piensas en la escasez verás escasez y cada vez atraerás más escasez porque es en lo que estás enfocado. Si piensas que no te mereces algo bueno pues así será, que debes sufrir pues esa será probablemente tu realidad.

Sé que a veces no es fácil, llevamos años y años siendo programados a pensar de esta manera porque la mente tiende a fijarse en lo malo y el ego siempre está ahí para recordarte en lo que has fallado, fracasado y lo que has perdido y todas esas veces que lleva contadas desde que tienes memoria.

Pero, está en tu mano cambiarlo.

Recuérdale tú a tu mente que también has conseguido cosas increíbles, que eres y que te sientes merecedor de todo lo que deseas en tu vida.

Cuestiona tus creencias, tus pensamientos, tus motivos, míralos desde fuera y se escéptico y cuando tengas lo que sí quieres enfócate más y más en ello y ya sabes si necesitas ayuda estaré por aquí.

Hasta que no los traigas a la superficie, que seas consciente de tus creencias, será muy difícil que los puedas cambiar y que puedas cambiar las acciones hacia las que ellos te llevan.

Todos creamos nuestras circunstancias en función de los pensamientos que consideramos verdaderos. Pero, para muchos esto es algo inconsciente y por ello se sienten víctimas de las circunstancias, de la vida.

Es esencial primero darte cuenta de por qué piensas lo que piensas porque puede estar relacionado con unas creencias arraigadas, hacerlo consciente, y si eso te ayuda o al revés te frena.

Una vez que lo empiezas a cambiar es crucial mantener la atención en lo que quieres, en lo nuevo, para disipar todas las dudas y dejar de sabotearte, para empezar a ser el creador de tu vida.

Al final tu pensamiento si no te das cuenta dirige tu vida y te puede llevar al bienestar o al sufrimiento. Y tú, ¿qué eliges? ¿Quieres ser creador de tu vida?

¿O prefieres dejarte llevar por lo de siempre? ¿A expensas de lo que dicta tu mente?

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